martes, octubre 31, 2006

eterno despertar en el que tú nunca estás

la inmensidad de un salón medio vacío. y tú llegas, media hora después de la clase de historia. te ríes. con el pelo enmarañado, como mis ideas, mis brazos y piernas, mis nervios.
oliendo a cigarro, tu pelo, tu uniforme, el mío. el tiempo no pasa por aquí, recostados, el tiempo no pasa en la parte trasera de un auto destartalado. En tus ojos, en tus manos detrás de mi cuello, viviendo, solo sintiendo.

hace cuatro o cinco años,
yo era como ustedes
sentado en una carpeta
contradiciendo teorías poco sacramentadas
pidiendo réplicas
moviendo la mano en el aire.
con un enorme muro
entre tú y yo,
impares
(en un salón medio vacío)
que llegan a necesitar el uno del otro
sin saber si algo bueno podría salir de aquello.
solo dos personas
con sus jóvenes esperanzas
manos frías
cabellos enmarañados
viejas canciones
ojos opacos que no esconden nada.

domingo, octubre 29, 2006

Hay cosas que nunca guardo

simplemente las desparramo, en donde sea,

en donde se pueda.

en el escritorio,

en la cama,

en un cuaderno,

a veces en la parte de atrás de un examen.


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en un cuaderno



desde que aprendí a sostener un lápiz

garabateé cada hoja que tuve enfrente,

cada papel o superficie plana

(menos los diccionarios, ni los libros de cuentos, casi siempre los libros de matemáticas y de los que tenían solo numeritos)

trazando historias,

muy simples,

de guerreros,

dragones,

alguien siempre encerrado en una torre.

ningún personaje moría,

al final todos se ponían de acuerdo,

guerrero, dragón y hechicero

una democracia y un congreso inquebrantable.




(Sin emperadores asiáticos ni ejércitos manipulados)






hoy me di cuenta de dos cosas:

me gusta ver a las personas escribiendo

en el lugar menos oportuno,

solo sacar un cuaderno

llenarlo.

que las hojas se acaben

y volver a sacar otro.

(ese fue el primer descubrimiento)


también descubrí que se puede tener a alguien presente durante años,

sin olvidar

detalles

gestos

o que tan frías estaban sus manos.

y en un segundo dejarlo

en blanco,

sin más,

solo pasar la página.

Mirar al costado,

los mismos autos,

perros,

la misma gente esperando.


esperando














estoy esperando algo.